Resumen del capítulo 10 de Dragon Ball Super, ¡el mejor capítulo hasta ahora!

Finalmente comenzó el capítulo 10 de Dragon Ball Super y ha sido sin lugar a dudas el mejor capítulo de la temporada hasta el momento. Este capítulo estuvo lleno de emocionante acción de principio a fin.

Se podría decir que los últimos capítulos habían estado llenos de contenido de relleno y que salvo el capítulo 9 donde Goku se convertía en Super Saiyan Dios, poco más de acción hemos visto hasta ahora.

En el capítulo Bills hemos podido ver a Bills contra el Super Saiyan Dios desde un principio, de hecho si echamos la vista atrás podemos encontrar similitudes con el capítulo 5, aunque en este caso la animación ha mejorado considerablemente. Después de las críticas recibidas parece que para el capítulo 10 el equipo de animación ha decidido ponerse las pilas y ha dejado atrás la mala calidad de anteriores capítulos.

Hacia el comienzo de este episodio de Dragon Ball Super, Goku todavía se encuentra intentando acostumbrarse a sus nuevos poderes. No está acostumbrado a esta nueva transformación. Whis también informa al resto de que no pueden percibir el Ki de un Dios. Y el hecho de que no se puedan detectar los niveles de potencia de los Dioses hace esto bastante interesante.

capitulo 10 de Dragon Ball Super

No hay mucho más que decir sobre la lucha, ya que es lucha en si, pero es impresionante. Ambos luchadores se encuentran en un “toma y daca” que no cesa y en esta ocasión si que Goku es capaz de alcanzar a golpear a Bills.

Pero tampoco es un capítulo sin humor, ya que hay un momento en el cual aparece a escena Pilaf y sus secuaces que se hacen amigos de Whis y se dedican a saciar un poco su hambre. Este detalle no salía en la película La Batalla de los Dioses, con lo que está bien, ya que le da un buen toque. Por lo demás, el resto de amigos de Goku no hacen mucho más que mirar pasmados y comentar la jugada como buenamente pueden.

De todos modos, lo más sorprendente es que tanto Goku como Bills admiten que solamente se estaban conociendo y probando durante la batalla, ya que no estaban luchando con todo su potencial. El capítulo termina con uno mirando fijamente al otro y prometiéndonos mucha más acción para el próximo capítulo.

Así este capítulo ha sido sin duda el mejor de Dragon Ball Super hasta la fecha, con una animación sólida, escenas de relleno bastante escuetas y al fin y al cabo ninguna de las horribles imágenes hechas a toda prisa del capítulo 5.

Esperamos que el toque de atención les haya llegado a Toriyama y su equipo, y que no se vuelva a repetir el bajón de calidad en capítulos posteriores. Parece que la pelea entre Bills y Goku durará al menos otros dos capítulos.

Resumen del capítulo 19 de Dragon Ball Super, Freezer resucita | Dragon Ball Super

El capítulo de esta semana lleva por título ¡De nuevo la tragedia! ¡Revive el emperador del mal Freezer! y el título ya deja clara gran parte de la trama que veremos en él, y es que el arco de Freezer comienza a ponerse interesante, entramos por tanto más de lleno en los hechos narrados en la película “La Resurrección de F”.

Comienza el capítulo trasladándonos a lo que para Freezer es un total suplicio, un mundo lleno de felicidad y alegría donde se encuentra cautivo. Un mundo en el que a cada poco tiempo un angelillo le pide sonreír y evidentemente para él eso es todo un castigo.

Mientras tanto su antiguo ejército está casi al borde la de la extinción y es por ello que Sorbe – que ahora está al mando – decide que la única solución es resucitar a Freezer, aun a pesar de que dentro de sus filas surgen las dudas de lo que su antiguo emperador pueda hacer una vez resucitado. Así que tras discutirlo y sopesar sus opciones deciden volver a la Tierra ya que no han encontrado a ningún habitante del planeta Namek. Posteriormente Tagoma y Sorbe ponen rumbo a la Tierra para conseguir su objetivo.

capitulo 19 de Dragon Ball Super Freezer resucita

Por otro lado y ajenos a todos estos planes, Goku y el príncipe Vegeta se encuentran en el planeta de Bills, mejorando su entrenamiento a las órdenes de Whis, en concreto intentando luchar contra él, pero son tan lentos que incluso atacándole al mismo tiempo no son capaces ni de rozarle, hasta se llegan a pegar uno a otro sin darse cuenta, fruto de la desesperación y clara inferioridad. Para Whis es un simple juego de niños, dándole tiempo hasta de poner su autógrafo en las ropas mientras le atacaban.

Pero también Whis hace una apreciación, y es que Goku siempre está un paso por delante con respecto a Vegeta, y esto se debe a que el último siempre está demasiado tenso, con lo que le recomienda descansar, y a Goku, que ya se las daba de listo, le recomienda ser un poco menos confiado. Tras ello decide que es hora de subir el ritmo del entrenamiento.

Mientras tanto en la Tierra, Piccolo – al que siempre se le han dado bien los niños, a su pesar – está cuidando de Pan mientras su antiguo discípulo Gohan y su esposa Videl trasladan unas cajas, en ese momento Piccolo nota la presencia de algo maligno.

En la siguiente escena Pilaf y compañía han logrado, tras mucho esfuerzo, reunir las bolas mágicas, pero desgraciadamente para sus intereses, Sorbe y Tagoma llegan a tiempo para quitárselas e invocar a Freezer. Sheng Long sale a escena y Sorbe pide su deseo, en ese momento Sheng Long recuerda aquel épico momento en el que un Freezer reconstruido robóticamente fue cortado en trocitos a manos de la espada de un Trunks del futuro.

El problema es que Sheng Long puede traer su alma, pero al estar despedazado su cuerpo, no tiene a donde traerlo, con lo que a través de una máquina regeneradora consiguen fabricarle uno.

Mientras pensaban en revivir al padre de Freezer, la pandilla de Pilaf se adelanta y piden dos deseos absurdos, dinero y helados, con lo que Sheng Long se va y los deseos quedan agotados.

Antes de que lleguen los saiyans, Sorbe y Tagoma recogen los trocitos de Freezer y se largan por donde han venido. No sin que antes Pilaf les entregue un trozo de un ojo que se les había olvidado, un momento cómico sin lugar a dudas. Tras ello, más misterio, aparece en escena la rana Ginyu, quien había observado toda la escena (a pesar de que Sorbe le había prohibido ir a la Tierra para que no detectasen su presencia).

Ya en la nave espacial, Freezer revive y todo el mundo lo percibe, hasta Goku y Vegeta se dan cuenta de que hay algo malo. Lo último que vemos es la sonrisa malvada ve Freezer, un Freezer que resucita con su apariencia del planeta Namek, sin los remaches que su padre le había puesto y así concluye el capítulo.

Un capítulo me a mi personalmente me ha encantado y me ha recordado a la saga de Dragon Ball Z, esperemos que en los siguiente capítulos se consiga mantener la tensión generada y la incertidumbre por ver lo que pasará que nos anima a ver un capítulo tras otro.