Dragon Ball Super, capítulo 13 : La batalla continúa

Nueva semana y nuevo capítulo de Dragon Ball Super que llega a su fin. Esta semana le ha tocado el turno al episodio 13, que narra los últimos compases del combate entre Bills y Goku transformado en Super Saiyan Dios.

Al igual que lo que ocurrió la semana pasada, en esta ocasión hay una lucha de poder a poder entre Goku y Bills. Ambos se enfrentan poniendo a poniendo a prueba sus ataques de energía sin que ninguno de los dos haya cedido ante el otro hasta el momento.

La inmensa energía que ambos desprenden se puede sentir tanto en la Tierra como como en cualquier otro lugar del universo. Nunca hasta ahora había habido una batalla como la vista en Dragon Ball Super, tornándose mucho más dramática que lo visto en la Batalla de los Dioses.

dragon ball super capítulo 13

Durante la primera mitad de este capítulo no veremos otra cosa que a Goku y Bills dando rienda suelta a todo tipo de ataques de energía. Se prolonga un poco la acción y ninguno de ellos parece cobrar ventaja ante su oponente. Este capítulo podría haber añadido algunos elementos más para hacer más emocionante, pero al menos es mejor que el contenido de relleno.

Tras unos diez minutos de toma y daca entre Bills y Goku, una brillante explosión de energía de color amarillo, resultado de la confrontación de energías llega a cubrir toda la Tierra. Todos los habitantes de la Tierra creen que es el fin del mundo, pero finalmente ese brillo se desvanece. En ese momento hay un punto cómico dentro del capítulo, ya que Satán intenta explicar telefónicamente a los terrícolas, lo que está pasando.

Goku y Bills se dan cuentan de la igualdad entre ambos utilizando bolas de energía, por lo que es en este momento cuando el episodio se pone un poco más emocionante y ambos contendientes deciden utilizar los puños para atizarse. Un espectáculo diferente y que en muchas ocasiones puede resultar más vistoso.

Pero el cambio en las técnicas de lucha no hay que la batalla se decante para ninguno de los dos contendientes, nuevamente igualados. El punto de inflexión llega cuanto Goku pierde su transformación en Super Saiyan Dios y se queda como un Saiyan normal.

Sin embargo, el cuerpo de Goku ha logrado absorber el poder del Dios y sigue conservando más o menos la misma potencia a pesar de que físicamente ya no es y Super Saiyan Dios. Los dos siguen peleando y el combate sigue siendo entretenido. Termina el capítulo con ambos sonriendo de satisfacción.

En general, este capítulo de Dragon Ball Super no ha sido tan entretenido como  los capítulos 10 al 12. Tampoco es que haya sido un mal capítulo, pero podría haber sido un poco mejor. Al parece, el combate está llegando a su fin y muy pronto lo podréis leer con nuestra review de la semana que viene.


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